Unión Europea promete que habrá turismo este verano

La Unión Europea decidió empezar a levantar algunas restricciones para reactivar progresivamente la actividad turística, prometiendo que en Europa «habrá turismo este verano».

Las medidas de confinamiento social impuestas por los países europeos debido al Coronavirus, han causado un impacto negativo en sus economías.

El sector más afectado, el del turismo, sigue sufriendo los efectos del cierre de fronteras, áreas públicas y locales comerciales.

Por esa razón, el bloque empezó a acordar medidas que permitan el regreso de los viajeros.

«Tendremos una temporada turística este verano. Aun cuando sea con limitaciones y medidas de seguridad», dijo el comisionado de asuntos económicos del bloque, Paolo Gentiloni.

Países como Bélgica empezaron a abrir las puertas de sus comercios, mientras que otros acordaron viajes sin cuarentena entre ellos, como Irlanda y Francia.

El plan empezaría por levantar los controles entre países con los mismos niveles de control de la epidemia manteniendo las medidas de detección, para gradualmente abrir las fronteras internas de la unión.

«Claro que no será un verano normal, pero si trabajamos juntos no tendremos que enfrenar la pérdida total del verano», dijo la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager.

Vestager sugirió algunas recomendaciones, entre las que cuentan:

  • Trámites de boletería en línea
  • Permitir menos pasajeros en los vehículos de transporte
  • Que el personal de transporte use equipo de protección
  • Que no se vendan alimentos y bebidas en los vuelos

Una importante industria en peligro

El turismo representa por lo menos el 10% de los ingresos económicos de la Unión y genera millones de empleos en los países miembro.

De hecho, Gentiloni dijo que la temporada turística en Italia se vio «terriblemente afectada», y que perdieron la mitad del período, que abarca entre marzo y mayo.

Por otro lado, uno de los gigantes del turismo europeo, Touristik Union International (TUI), anunció el despido de 8 mil empleados en todo el mundo, en un intento de reducir sus costos hasta un 30%.

Al conocer la noticia, el gobierno alemán hizo un préstamo al consorcio por 1,8 billones de Euros con el fin de mantenerle solvente.