¿Volverían los venezolanos de Perú?

El pasado 29 de septiembre Nicolás Maduro aseguró que si la Organización de las Naciones Unidas le diera 200 millones de dólares, él se traería en avión a todos los venezolanos en Perú.

El mandatario hizo sus declaraciones tras criticar los últimos actos de xenofobia que han protagonizado ciudadanos y autoridades del orden público en el país sureño. A pesar de estos hechos, surge la pregunta de si los venezolanos en Perú volverían a su país natal en medio de la crisis económica y política más grave de su historia.

¿Volverían los venezolanos en Perú con «Vuelta a la Patria»?

Marco Herrera es un joven venezolano que llegó a Perú en enero de 2018. Dejó atrás su guitarra, su banda y su negocio de alquiler y venta de videojuegos en Venezuela. «Quizás apostando por una economía mejor, donde mi trabajo valiera».

Marco fue honesto al decir que Perú es una sociedad cerrada, por lo que encontrar trabajo no fue una tarea fácil para él. «Perú necesitaba mano de obra calificada que cobrara menos», dice. Sin embargo, asegura que no se devolvería a Venezuela, pues su país no le ofrece la seguridad social y económica que anhela.

«Realmente sé que hay mejores opciones acá; para mí no hay nada allá. Se que hay ofertas de trabajo y comida en los mercados, pero no hay seguridad allá», señaló.

Explica que, a pesar de las dificultades, en Perú gana poco más del salario mínimo y que tendría que invertir cuatro veces el mismo tiempo de trabajo, o hacer grandes negocios, para ganar el equivalente en Venezuela.

Lo mismo opina Luis Rafael Adarmes, artista gráfico guariqueño, que ya tiene tres años en Lima. «Mi respuesta sería un rotundo no», expresa. «Porque con lo que yo gano acá en una semana como, pago alquiler y me puedo vestir tranquilamente. Puedo mantener a mi familia y ayudar a los que están allá».

«Luisra», como le dicen sus amigos, lamenta que la economía venezolana no le ofrece esas garantías. Actualmente es empleado en una empresa de diseño gráfico y publicidad, diseñando y vendiendo vinilos y pancartas para sus clientes.

«No creo que volver sea una opción razonable», concluye.

Lexbin Moronta, por otro lado, es un baterista profesional que llegó a Lima hace dos años buscando mejores alternativas económicas para su hija. Llegó trabajando en una cantera y luego de unos meses compró un carrito de perros calientes y hamburguesas para ejercer esta ocupación, que considera menos peligrosa.

Para Lexbin, aún cuando el gobierno de Maduro le ofreciera salarios más altos, no volvería: «El sistema socialista lo que trae es miseria a los países a donde llega».

Para él, las políticas gubernamentales han dado una mala fama a los venezolanos en el mundo pues «muchos esperan que les regalen todo».

No volverían

Lexbin llegó trabajando en una cantera, ahora tiene un carrito de comida rápida. Foto: Cortesía.

De acuerdo con el último censo de la Superintendencia Nacional de Migraciones de Perú, unos 491 mil 985 venezolanos residían en su país para junio de 2019. La cifra sólo cuenta a quienes han normalizado su estadía, por lo que podría ser mayor si se cuentan a aquellos que llegaron ilegales.

La misma institución señaló que, durante el año 2018, se emitieron 162 mil 450 Permisos Temporales de Permanencia a ciudadanos venezolanos: un 331% más de los emitidos en el 2017.

La mayor parte de ellos son jóvenes en edad de trabajo, que se desempeñan en su mayoría como comerciantes. Para este trabajo, 10 jóvenes consultados aseguran que permanecerían en el Perú hasta que haya un cambio político y económico significativo en Venezuela.

Lo cierto es que muchos jóvenes venezolanos que encontraron una ocupación en Perú no regresarían hoy a Venezuela, a pesar de la xenofobia que se ha sido evidente a través de vídeos en redes sociales o titulares en la prensa.

Para ellos, la calidad de los servicios públicos y el poder adquisitivo que ofrece la nación supera los sacrificios y las malas experiencias que pudieran vivir.

Luis Rafael cierra la entrevista expresando fervientemente: «¿Que quiero volver? Claro que sí. Te aseguro que la mayoría quiere volver».

«Pero como está la situación allá es imposible», sentencia.