La espiral de la vulnerabilidad alcanzó a Stefany Flores

Foto: cortesía.

Stefany Flores es una venezolana que partió a Trinidad y Tobago hace dos años con su familia para mejorar sus condiciones de vida. Compartía su tiempo entre vender empanadas en las calles y asistir a castings.

El martes 11 de agosto de este año, Stefany fue encontrada a un costado de una carretera llamada M2 Ring Road de ese país, apuñalada y dada por muerta. Fue llevada al Hospital General en San Fernando en donde se determinó que podría perder uno de sus ojos por las heridas que sufrió en el rostro.

Radio Fe y Alegría Noticias pudo conocer que la teoría que se maneja es que Flores habría sido víctima de una supuesta venganza luego de ser seleccionada para promocionar un producto.

Ese martes, las autoridades de Trinidad y Tobago detuvieron a uno de los hombres implicados en el caso de agresión. Se trata de un policía que fue suspendido de su cargo por tener antecedentes de este tipo.

El sospechoso fue arrestado en Foreshore luego de ser visto en el mismo vehículo identificado en el ataque.

Heidi Diquez, fundadora de Solidarity Network, una ONG que le ha hecho seguimiento al caso en ese país, declaró que lo ocurrido a Stefany es un llamado de atención al Gobierno de Trinidad y Tobago porque no es la primera vez que policías de inmigración están involucrados en hechos criminales de trata de personas con mujeres venezolanas.

Un destino atractivo, pero espinoso

Los venezolanos migrantes en Trinidad y Tobago no tienen garantizado un empleo formal y en la mayoría de los casos se ganan la vida trabajando en casas particulares, lavan baños o venden comida en la calle, como Stefany.

Desde Pedernales (Delta Amacuro) contratan a una de las tres empresas que ofrecen servicio de transporte y luego de navegar unos 45 minutos llegan a Trinidad: un destino atractivo por lo cercano, pero a la vez espinoso.

De acuerdo con el comisionado de la Organización de Estados Americanos para la crisis de los migrantes venezolanos, David Smolansky unos 4 mil venezolanos han sido víctimas de la trata de personas en Trinidad.