Una Palabra Oportuna No. 1444

Espiritualidad. Lunes 29 de noviembre de 2021.

Por Antonio Pérez Esclarín.

Un Dios que nos ama

La fe no consiste en creer en Dios, sino en afirmar y experimentar que Dios nos ama. Sentirse querido por Dios cambia la vida, cambia el corazón. Dios nos quiere no porque seamos buenos o justos, nos quieres sin más, como las madres quieren a sus hijos. No porque sean inteligentes o bonitos. Sino porque son hijos.

La fe en un Dios que nos ama y que no puede dejarnos de amar, es la razón de una confianza invencible.  Según Jesús Dios es Abba, la palabra aramea que primero aprenden a balbucear los niños y que podríamos traducir como papi o mami.  Abba expresa una confianza sin límites, refleja esa seguridad y ternura que experimentan los bebés en los brazos de su madre. Ellos saben que su mamá está pendiente de ellos, que los quiere sin límites ni condiciones, y ese amor les da seguridad,  les confiere una alegría sin orillas.

El amor de Dios es la roca firme donde podemos afianzar nuestras vidas en estos tiempos tan tormentosos y difíciles, pero Abba, expresa también dignidad. Cada uno de nosotros valemos  sin importar nuestras miserias, problemas, deficiencias, porque Dios nos creó por amor, nos ama como somos y quiere vida y felicidad para todos.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.