Familiares del teniente Igbert Marín piden respuestas

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Teniente Igbert Marín Chaparro
Foto: archivo

Familiares del teniente coronel Igbert Marín Chaparro, quien está detenido en la Dirección General de Contrainteligencia Militar desde el 2 de marzo de 2018 y acusan por liderar la Operación Gedeón, pidieron a las autoridades venezolanas que escuchen su clamor ya que Marín tiene 37 días en huelga de hambre.

Los padres y hermana de Marín, a través de un video publicado en las redes sociales, elevaron su voz al presidente Nicolás Maduro, a su esposa Cilia Flores, al Fiscal General de la República, a la Conferencia Episcopal Venezolana, a todos los organismos internacionales, así como también las organizaciones defensoras de derechos humanos, que interceden y den respuestas ante las peticiones que ha hecho el militar en una carta pública.

Esta es la segunda vez que Marín Chaparro hace una huelga de hambre. La primera la inició el 22 de noviembre de 2021 tras publicar la misiva en donde denunció las violaciones hacia sus derechos humanos en unas “condiciones inclementes, inhumanas y degradantes” y que por tales motivos comenzaría su “huelga de hambre indefinida como protesta pacífica ante las persistentes infracciones a la Constitución y leyes internacionales”, expresó en ese entonces.

No obstante, esta huelga de hambre la levantó luego de 17 días tras llegar a un acuerdo con representantes de la oficina de la Alta Comisionada para los DDHH de Naciones Unidas en Venezuela a inicio de enero de 2022.

Más de un mes en huelga de hambre

Sin embargo, las peticiones de Marín Chaparro no fueron resultas y, ante esta situación, comenzó una segunda huelga de hambre el pasado 22 de noviembre.

“Casi termina el año 2022 y los múltiples intentos por elevar las demandas que en carta manifestó nuestro hijo, Igbert Marín Chaparro, no han sido atendidas”, expresó su padre, Igor Marín.

“Hacemos nuevamente, por este medio, un llamado público responsable a las autoridades competentes a donde hemos asistido más de una vez”, agregó su hermana.

Por último, la madre reiteró el llamado a las autoridades venezolanas. “La vida de mi hijo está en sus manos”, expresó.