Pékerman: la ilusión que no fue

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Foto: Cortesía.

A finales de 2021 se anunció como estrella al técnico argentino José Néstor Pékerman para dirigir a la Vinotinto. Y con él se vinieron ilusiones de un cambio definitivo del fútbol nacional que por su puesto generaban la gran emoción de creer en el mundial 2026.

No vengo a escribir del por qué salió de la dirección técnica Vinotinto, sino del legado, si es que se puede decir algo al respecto.

Una victoria que emocionó

El 28 de enero de 2022 Barinas abrió la brecha del «proyecto Pékerman», cuando la selección goleó a Bolivia 4 a 1 por las Eliminatorias.

Ese día hubo la única alegría que puso a soñar al país en cuanto al trabajo de Pékerman, pues los resultados posteriores fueron de un conjunto con poco nivel futbolístico y con resultados negativos, incluyendo los últimos amistosos que fueron vergonzosos desde cualquier criterio que se viera, aunado a que los rivales que enfrentó eran claramente pocos atractivos para la evolución de su «proyecto».

Eliminación del juvenil en la liga Futve

Sin dudas, la marca registrada de Pékerman fue cuando impuso la supresión del jugador de la norma, que no era otra cosa que el hecho de que los equipos de nuestro balompié tenían que alinear un juvenil entre los titulares, reglamento que se empezó a desarrollar por el año 2007 y que históricamente nos dió grandes resultados, con jugadores que por primera vez acudieron a mundial FIFA, en la sub-20 de César Farías, clasificaciones y buen desempeño en torneos juveniles.

También se consiguió proyección de jugadores figuras como Gerson Chacón, Jhonatan del Valle, Fariñez, Soteldo, Murillo y así muchos más que dieron el salto, gracias a esa norma que los erigió como figuras. Además de imponen una cierta obligación a los equipos venezolanos de trabajar desde las bases.

Esto fue eliminado por Pékerman, dejando un logro alcanzado de años atrás, sin olvidar que dejó por fuera a muchos talentos nacionales que venían pidiendo cancha.

No apostó por el jugador del patio

Además de acabar con la regla del juvenil, tuvo poca visión para los muchachos del patio, los que semana tras semana, con deudas, carencias y otras tantas cosas, visten las camisetas de sus equipos con el sueño de llegar a la selección.

A ellos, que se comen las verdes, tampoco los valoró «el proyecto»: no hubo módulos de trabajo en Margarita, pocas veces se le vio a Pékerman en un partido de la liga Futve.

En cambio, decidió buscar jugadores por el mundo a los cuales respeto, porque decidieron ponerse la Vinotinto, pero creo que no vio al que está acá y quedó demostrado en el desastre ocurrido en el sudaméricano Sub-20 de Colombia: la peor actuación en años de nuestro combinado.

Decepción

Por otra parte, Pékerman no tuvo contacto con la prensa, unn elemento importante para la difusión de un posible sueño mundialista. No hubo el «feedback» entre el mundo futbolero y su equipo, que permitiera generar la emoción de años atrás por la camiseta nacional y que se viera la vinculación de todos por ese «proyecto».

En fin, la decepción fue grande: el sueño de tener a un técnico tri campeón mundial juvenil Sub 20, con tres presencias en la máxima cita del balompié con Argentina y Colombia, que dirigió a Messi y al cuerpo técnico que fue campeón mundial en Qatar 2022, no sirvió para la Vinotinto.

Renunció con escándalo incluído y, lo peor de todo, no nos dejó nada nadita para el futuro.

José Leonel Gutiérrez es periodista de Radio Fe y Alegría Noticias. @leonelg86

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