Se acabó «la magia» entre artistas y gobierno de Cuba

Cortesía

Todo parecía ser muy bueno para ser verdad. Los acercamientos que se habían propiciado desde la semana pasada entre un colectivo de artistas e intelectuales independientes cubanos y el gobierno de la isla, a través del Ministerio de la Cultura, se rompieron abruptamente.

¿La razón para la nueva discordia? Al parecer una supuesta intromisión del gobierno de Estados Unidos para financiar a quienes el gobierno acusa de tener «contacto directo y reciben financiamiento, apoyo logístico y respaldo propagandístico del gobierno de Estados Unidos y sus funcionarios”.

Además, señaló que las oportunidades de dialogo “están abiertas” para aquellos que “no han comprometido su obra con los enemigos de la nación”.

Con esta sentencia por parte de las autoridades culturales cubanas se abortó un diálogo que comenzó el 27 de noviembre tras culminar una de las movilizaciones y manifestaciones históricas en el país caribeño por sus ciudadanos.

En la tarde noche de ese día más de 300 artistas e intelectuales, que se hacen llamar independientes, se apostaron frente a la sede del Ministerio de la Cultura para exigir, en primer lugar, la liberación del rapero Denis Pereda, y en segundo término para pedir que se les respetase el derecho a la libertad de creación y de expresión, derecho al disenso y el fin de la represión y el hostigamiento contra los artistas independientes.

Sin embargo, un comunicado del Ministerio truncó la continuidad de esas conversaciones al señalar que ellos (el gobierno) no negociaban con mercenarios.

 Las autoridades del Ministerio alegan, para justificar su negativa, que recibieron “un correo insolente, donde el grupo que se ha erigido en voz de todos pretende imponer, de modo unilateral, quiénes, con quién y para qué aceptarán dialogar”.

Por su parte, el cineasta Juan Pin Vilar, miembro del grupo negociador, consideró “lamentable que se interrumpa el diálogo”.

“Mi conciencia me dicta que los 500 que estaban afuera del Mincult no aplaudieron ninguna agenda política”, apuntó.

Durante este fin de semana varias de las casas de algunos de estos artistas en La Habana estuvieron rodeadas por funcionarios de seguridad de Cuba. Aumenta la tensión otra vez.